De mal en peor… y ahora ¿qué?

En las ultimas semanas, exactamente desde el 19 de mayo, la Real Fábrica de Tapices, sus trabajadores, toda la comunidad de tejedores y amantes del apasionante mundo de  los tapices narrativos estamos conteniendo nuestra indignación, rabia y impotencia frente a lo que está pasando en y con la Real Fábrica de Tapices. ¿No? ¿Estamos TODOS indignados, no?

PERO ¿Quien es TODA la comunidad? De hecho, son los 50 trabajadores afectados directamente, más sus familiares, algunos afiliados de la FITAG UGT MADRID, que afortunadamente han movido el asunto desde el ámbito sindical (video del 20 de mayo de 20015 //  video del 22 de mayo de 2015, porque si no ni nos hubiéramos enterado,  algun/a periodista, algún/a blogguero/a, (artículo de Mercedes Gómez en Arte en Madrid, del 10 de julio de 2015), quizá algún/a artista plástico/a, algún fotógrafo, alguna gente de patrimonio ¿?, supongo; alguna gente de estas tribus profesionales friquis y hiper-especializadas, y……… ¿?

Desde que saltó la noticia a los medios (por ejemplo: artículo en El Pais del 10 de julio 2015, artículo en El País del 14 de julio de 2015, artículo en El Confidencial del 14 de julio de 2015, podemos sumar algunos integrantes de lectores que llegan hasta este tipo de noticias, y…… ¿?

Y ¿Cultura, Arte, industria textil, arquitectura, interiorismo, colectivos de artesanos, escuelas de oficios, departamentos de universidades, asociaciones de gente vinculada con patrimonio, arte textil, etc. yarn-bombers, knitting-guerrilleras y guerilleros? Acabo de hablar con José Luis Hijosa, de FITAG-UGT (gracias por esta conversación tan interesante) y parece que nadie ha mostrado apoyo. Nadie. Estaremos todos sumamente indignados, pero nadie dispuesto a sacar uñas y dientes para defender algo tan único como la Real Fábrica de Tapices, no solo por lo que es y ha sido, sino por lo que representa y puede llegar a ser…..

Y este es UNO de los grandes problemas: que la Real Fábrica no ocupa el lugar que se merece en el consciente colectivo de los madrileños, de los españoles, del mundo cultural, del mundo artístico (con o sin apéndice textil), y de las instituciones que finalmente han de tomar las decisiones sobre su futuro, y lo harán sin la presión social, sin la exigencia de una apertura en todos los sentidos y en todas las direcciones porque el hermetismo, la estanqueidad,  la dinámica endogámica que ha predominado en las últimas décadas, en torno a la Real Fábrica de Tapices _como en torno a muchas instituciones públicas de este país_ evita ahora que el clamor sea masivo, que la gente de la calle _no las friquis, que siempre seremos pocas y dispersas_ que la gente de la calle sienta la Real Fábrica como suya, como parte de su historia, parte de su cultura y exija masivamente un firme compromiso por parte de los responsables para elaborar un proyecto de futuro atractivo, viable y renovado, y se haga corresponsables de su éxito, aunque sea solamente a través de un seguimiento ciudadano del cumplimiento de lo prometido. Porque poder se puede, claro que sí. Si de una vez por todas se echa voluntad …….

Pero ni es nueva la situación por la que ahora atraviesa la Real Fábrica, ni es solo la situación de absoluta urgencia de sus trabajadores, o su historia de 300 años el motivo que desde mi punto de vista hace imprescindible que todos nos impliquemos en ello, ciudadanos, agentes culturales, artistas, industrias artesanales textiles…….

Lo que viene a continuación son cábalas mías, pero me apetece compartirlas con vosotros, para contrastar, reflexionar, aprender, organizar, y, si puedo, ilusionar, pero desde una revisión crítica de lo que ha pasado, para no repetir los errores y no permitir las omisiones en el presente y en el futuro.

Para los impacientes: La primera parte es un recorrido por los bucles de la historia de la Real Fábrica de Tapices, en la segunda parte, algunas ideas para un futuro mejor….

I. Una historia enrevesada _ un poco de memoria:

1. un arte forastero:

Ahora, después de haber leído los diferentes artículos en prensa, creo que ya sabemos todos cuándo se fundó la Real Fábrica y por quién. Así que esta pregunta ya no vale para ningún concurso televisivo, al menos no para la fase final en la que preguntaban estas peliagudeces a las que solo pocos elegidos saben contestar.
Pues sí, 1721 y Felípe V son los puntos de anclaje de la Real Fábrica, pero la presencia de tapices narrativos o pictórico se la debe España a Carlos I.

Casa de Santa Barbara. Con este nombre se conoció en un principio a la fábrica cuya dirección recayó en la familia Vandergoten, con Jacobo ‘el Viejo’ a la cabeza. Fue elegido como el mejor en su género, pero el traslado a Madrid no quedó sin consecuencias. Tuvo que pasar nueve meses en la cárcel y perdió toda su fortuna como castigo a su ‘deserción’ de Amberes. Casa de Santa Isabel. Jacobo Vandergoten ‘el Joven’ abrió otra fábrica en 1734.  En 1744 ambas casas se unieron dando lugar realmente a la Real Fábrica de Tapices en manos siempre de la familia Vandergoten.

A veces pienso éste es el origen de todos los males posteriores. Un arte importado, un cuerpo extraño, un intruso del Norte de Europa, traído por una monarquía extranjera….  De verdad, a veces pienso….

2. un arte para élites:

De ahí y del hecho de que lo que conocemos hoy en día como arte textil narrativo o pictórico, por su alto coste de producción y su significado social, siempre ha estado vinculado con la Corte y la Aristocracia por un lado y con la Iglesia por el otro. Un arte suntuoso, un arte lujoso, un arte con el que ricos podían mostrar su estatus social, un arte para élites.  Esta vinculación con “Corte e Iglesia”, a lo largo de los últimos siete siglos de la historia de Europa, no siempre ha sido favorable. Sabemos de auténticas joyas tejidas que se utilizaron como mantas para la caballería, como alimento para el fuego, como materia prima para abrigos en tiempos de guerra, necesidad y revolución.

Así que, en 1721, decide Felipe V fundar la Real Fábrica, con la intención de liberarse de las costosas importaciones y producir en el propio país, partiendo de cartones flamencos, alfombras y tapices para los Reales Sitios. Eso funcionó hasta la pérdida de las posesiones de los Países Bajos y obligó a recurrir a pintores “de la casa”. Momento, por cierto en el que hace aparición Francisco de Goya y se comienza a desarrollar en la Real Fábrica un estilo propio. Tras la Guerra de Independencia en que el edificio fue incendiado por las tropas napoleónicas, comenzó una época de declive para la institución que no se recuperó hasta la época de Alfonso XII.

Toda esta parte de la historia, bien detallada e ilustrada, la podemos encontrar en los libros, las páginas y las publicaciones. Pero todo aquello ya nos pilla bastante lejos y poco se puede remediar lo que se hizo mal, si es que algo se hizo mal en aquél entonces.

3. un arte como juguete de los vaivenes políticos

Donde se vuelve a enrevesar la historia, y de lo que se habla mucho menos aunque nos pilla mucho más cerca, y ahí creo que sí que podemos aprender, es otro capítulo de la historia de este país del que, en mi opinión, el arte de crear tapices salió muy mal parado:

Dijimos anteriormente que Tapiz & Corte casi siempre han ido muy de la mano. Así que podemos deducir que la suerte del tapiz dependía en gran medida de la suerte de la corte, de la monarquía, máxime cuando no existe una burguesía potente y pudiente, como en otros países, que amplia el círculo de potenciales clientes y reduce la malsana dependencia  de un único cliente fuerte. Y así ha sido.

En un artículo de 2014 lo resume Marta R. Domingo de la siguiente manera:

“Ya en el llamado Sexenio Revolucionario, tras la Gloriosa de 1868, la Real Fábrica fue subastada al considerar que era propiedad de la Corona y, por lo tanto, parte de los «bienes nacionales». Por fortuna, la venta fracasó. Aunque no por los constantes intentos de Livino por frenarla, sino por la falta de pujadores.
Salvado el percance y restaurada la monarquía, regresó también la época de esplendor para la fábrica. Aunque la incertidumbre volvía a asomar por la puerta del taller el 14 de abril de 1931, cuando se proclamó la Segunda República. Al verse privada de la protección de la Corona, los Stuyck-Vandergoten vieron disminuir de forma drástica los encargos y muchos empleos se pusieron en peligro.Ahogado por los gastos, Livino Stuyck Millenet le trasladó el problema al presidente Niceto Alcalá Zamora y a su ministro de Hacienda, Indalecio Prieto. «Yo no quisiera que la historia cargue sobre mis espaldas la desaparición de una institución como la Real Fábrica de Tapices», admitió entonces Alcalá Zamora con pesar.

Las negociaciones prosperaron hasta el punto de que, bajo el patrocinio estatal, se encargó que restauraran una de las colecciones más importantes del mundo, que se encontraban en los depósitos del Museo del Prado.
Encontronazos con el régimen franquista por el nombre monárquico. Aunque la contienda terminó en 1939, la paz no llegó para la fábrica. Francisco Franco quiso acabar con la referencia monárquica del nombre. «Carlos Stuyck discutió con Franco y, para destruir su negocio, crearon la Fundación de Gremios del Generalísimo Franco», relata Valentín Martín Braña, un trabajador de la fábrica que aprendió el oficio de su padre. «No consiguieron cerrar el telar, porque aguantó por su prestigio, pero sí hicieron mucho daño al llevarse a algunos artesanos ofreciéndoles 20 duros en vez de los 15 que pagaban aquí», cuenta este veterano que lleva 36 años en una institución de la que habla como si fuera su hogar.

4. un arte como víctima del Cainismo (textil)

Francisco Franco crea esta Nueva Fundación de Gremios en 1941. Está regida por un patronato compuesto por representantes de los ministerios de Cultura, Economia y Hacienda, Trabajo y Seguridad Social, Educación y Ciencia y Presidencia; Comunidad y Ayuntamiento de Madrid Patrimonio Nacional, Cámara de Comercio y Cajamadrid.

En un artículo de febrero de 1995, escrito por Charo Noriega y publicado en El Pais podemos leer:

“Los 97 trabajadores de la Nueva Fundación de Gremios se resisten a la decidida muerte de la institución, un organismo sin ánimo de lucro dedicado a restaurar los bienes del patrimonio histórico español. Ayer enviaron un telegrama a los Reyes (la Casa Real es uno de los principales clientes) para denunciar la situación. El Ministerio de Cultura busca una “solución muy difícil” antes de estampar la rúbrica del adiós. “La fundación no es competitiva” argumenta el director general de Bellas Artes, Jesús Viñuales.”

“(…)El jueves iniciarán también una huelga indefinida. Algunos de los patronos, como Hacienda y Seguridad Social  son también acreedores importantes. De los 760 millones que adeuda la fundación, unos 80 corresponden a salarios, según el comité de empresa.”

“La fundación no es nada competitiva”, afirma el director general de Bellas’ Artes. Explica que ya existen otros organismos que hacen una labor similar a precio más bajo. Pone como ejemplo el Instituto de Restauración del propio ministerio, que sólo cobra en la factura los materiales, no la mano de obra, detalla Viñuales.”

5. un arte atrapado dentro de un búcle

En 1996 vuelve a ocurrir. Como una pesadilla lo viven los trabajadores de la Real Fábrica.  Ese encierro ya lo viví yo, lo acompañé y escribí sobre él. Una breve nota que aparece en EL País en septiembre de 1996 dice:

“Los 42 trabajadores de la Real Fábrica de Tapices iniciaron ayer un encierro en el que pararán un par de horas, según discutían ayer con el presidente, propietario y director, Livinio Stuyck. “Yo les apoyo; se les deben cinco pagas y sus sueldos son exiguos”, declaraba ayer Stuyck. Su lugar de trabajo parece un antro abandonado, pero es el taller de tejedores, con 275 años de antigüedad a sus espaldas y única de sus características en el mundo. Endeudada con los bancos, denunciada por sus 42 trabajadores por impago de salarios, y sin un solo aprendiz que garantice la continuidad del oficio, la fábrica donde Goya trabajó durante 17 años vive su enésima crisis de supervivencia, que, según Stuyck, es “la definitiva”. El próximo lunes les reciben en el Ministerio de Cultura. “Están con la voluntad de arreglarlo, dicen”. Pero lo han dicho muchas veces.”

Una vez más el abandono, el desinterés de parte de las instituciones pero también de muchos colectivos afines y de la sociedad. Demasiado acostumbrados al delegar, demasiado acostumbrados a no diferenciar entre lo público y lo estatal, demasiado acostumbrados a que lo público no se entiende como lo que es de todos, demasiado acostumbrados a que se busque y señale el culpable, que se “corten cabezas” y ………. principalmente a seguir igual….

6. ¿un arte que mira hacia atrás o hacia delante?

El 23 de diciembre de 1996, cuan regalo de Navidad, se constituyó la “Fundación Real Fábrica de Tapices”

En el BOE del 24 de enero de 1997 leemos:

“Por la excelentísima señora Ministra de Educación y Cultura, doña Esperanza Aguirre y Gil de Biedma; el excelentísimo señor Presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, don Alberto Ruiz Gallardón; el excelentísimo señor Alcalde Presidente del excelentísimo Ayuntamiento de Madrid, don José María Álvarez del Manzano y López del Hierro, y don Livinio Stuyck Pérez de Camino y su esposa, doña María Jesús Antón Suances, en nombre y representación de la empresa individual Real Fábrica de Tapices, de la que son titulares, se procedió a constituir una fundación de interés general, de carácter cultural, de ámbito estatal (…)”

“La «Fundación Real Fábrica de Tapices», se constituye con la finalidad de potenciar, como institución cultural, la Real Fábrica de Tapices, devolverle su vinculación tradicional a la Corona y facilitar el encuentro de la Real Fábrica de Tapices con la Dirección General del Patrimonio del Estado y con el Patrimonio Nacional, como organismo que administra el patrimonio de la Corona. Se fomentará así el restablecimiento de la vinculación histórica de la Real Fábrica de Tapices con las residencias reales y los bienes que en ellas se custodian. A tal efecto los fines de la Fundación serán:
Potenciar la Real Fábrica de Tapices como institución que encarna la tradición histórica de las manufacturas reales españolas, en el marco de la cultura europea.
Contribuir a la conservación y restauración de los tapices y alfombras que constituyen el legado histórico de la Corona española y se conservan en las diferentes residencias reales, edificios y museos dependientes del Patrimonio Nacional y de los poderes públicos y, en general, de los bienes de ese carácter que forman parte del patrimonio cultural.”

Vemos como vuelve a fortalecerse el vínculo Corona&Tapices. Recordando los vaivenes de la historia: ¿Es para bien, es para mal? ¿Es sensato volver a incidir en una dependencia tan predominante marcada por un cliente fuerte? ¿No es más sensato abrir el abanico mucho más, más allá incluso, de la imaginación de los integrantes del patronato?

Evidentemente es importante una cierta vinculación con Patrimonio, no sé si con la Casa Real, pero con Patrimonio sí, porque es lógico que España, con el Patrimonio de Tapices tan impresionante (y desconocido) que tiene, necesita profesionales de la restauración. También está bien cuidar la faceta  de una determinada técnica, de un determinado estilo. Pero si no queremos convertir la Real Fábrica en un Museo Viviente, si queremos tomarnos en serio el relevo generacional, creo que las perspectivas tienen que ser totalmente diferentes, para que la gente de hoy entiende que un arte antiguo no es anticuado, que aprender un oficio del pasado puede tener futuro. Pero para poder convencer a otros primero tiene que estar convencido uno mismo del valor, de la viabilidad, y luego tiene que haber voluntad y valentía.

Además, en  los estatutos también dice, en un segundo bloque de cometidos:

“Mantener viva la actividad textil de alfombras y tapices que ha sido clásica de la Real Fábrica de Tapices y las técnicas tradicionales, y de crear y sostener programas de investigación de nuevas formas y técnicas de tejido de tapices, alfombras y similares de fabricación en el marco de las nuevas corrientes estéticas y sobre cartones de artistas contemporáneos.
Facilitar la transmisión y enseñanza de los oficios relacionados con el tejido, conservación y restauración de tapices y alfombras.
La creación de laboratorios para la investigación de nuevas técnicas de restauración y análisis de tejidos.
Hacer accesible a todos, por medio de exposiciones temporales o permanentes, la historia, actividades, técnicas y documentación de la Real Fábrica de Tapices y de sus productos.
Organizar congresos, seminarios y reuniones, tanto a nivel nacional como internacional, sobre temas relacionados con la historia y producción de la Real Fábrica de Tapices y otras manufacturas semejantes.
Impulsar cualquier actividad de interés general relacionada con las anteriores.
La Fundación se constituye en beneficio de la conservación de actividades artesanales y culturales y del mantenimiento de una parte del patrimonio cultural español, y su beneficiario es la sociedad española en general, para conseguir una creciente atención a la conservación y mejora del patrimonio textil de carácter histórico y artístico.”

7. 1997 _ 2015. El regalo de Navidad que no resultó.

Visto lo visto, tengo la sensación que la Real Fábrica de Tapices, los trabajadores, el maravilloso arte de tejer, todos ellos se han quedado huérfanos de madre y padre, han quedado en un limbo
#entre una visión estática y “retrospectivista” _ y la falta de imaginación para desarrollar una visión del futuro;
#entre una jerarquía férrea institucional, patronal y burocrática _ y una estructura de equipo, dinámica, horizontal, multidisciplinar;#entre una estructura hermética  _ y una apertura a otros sectores afines, profesionales hermanados, comunidades internacionales
#un museo viviente, un parque temático, una sala de eventos con decorado textil _ y un lugar de encuentro, de aprendizaje  de experimentación y creación
#entre un planteamiento mercantilista centrado en la rentabilidad económica _  y un planteamiento integral de cuidado de patrimonio tangible e intangible, material e inmaterial, de bien común, de un concepto de creación, producción y transmisión mucho más allá de lo que se puede contar en billetes y monedas.

8. un arte tapado por el etiquetado

En la medida en la que reviso y reflexiono sobre algunos aspectos que en toda esta historia enrevesada me han hecho pararme a “echar parrafadas” aquí y allá, y lo digo con la misma cantidad de autocrítica que de cariño, me doy cuenta que existe algo que subyace en la manera que concebimos determinados asuntos, fragmentamos y/o parcelamos (y  la parcelación lleva a la apropiación), les otorgamos más o menos relevancia y actuamos en consecuencia. Cuando pongo “etiquetado” en el título, es algo así como estar delante de un armario con muchos cajones en los que pone: arte _ arte mayor _ arte menor _ arte textil _ artesanía _ arte antiguo _ arte anticuado …… y podemos seguir. ¿No os suena de algo? ¿No tenéis la sensación que cada etiqueta despierta automáticamente todo un imaginario de lo que puede haber en estos cajones chiquititos? Seamos sinceros: ¿cuanta gente abriría un cajón con una etiqueta que no le dice nada? ¿Cuanta gente hace caso o no al etiquetado? ¿Cuanta gente abriría un cajón y agradecería encontrarse con una sorpresa, y a cuanta gente le irritaría sobre manera, hasta que le enfadaría o se ofendería por sentirse engañada al encontrarse con algo en este cajón que entiende que no pertenece a esta categoría? Porque: ¿cuanta gente conocéis que no establece una jerarquía en toda esta jungla de etiquetas que, de entrada, podrían servir de orientación, sin más, para establecer familiaridades, y no para una clasificación que a la par otorga relevancia o importancia? ¿Si Goya no hubiera llegado a ser tan importante como pintor se haría referencia a él desde la real Fábrica? Si Goya en aquél entonces ya hubiera sido famoso hubiera trabajado como pintor de la Real Fábrica? Si no jerarquizamos, porque la Real Fábrica no forma parte integrante del eje de los museos, porque no se promociona de la misma manera que el Museo Reina Sofia o el Prado? ¿Porqué no hay más artistas contemporáneas del ámbito de Bellas Artes que apoyan la Real Fábrica y buscan colaboración? ¿Porque no se busca la colaboración de artistas contemporáneas del textil y de artes plásticas desde la Real Fábrica? Y podría seguir pero dejo espacio para vuestra imaginación……

.

II. Visto lo visto

Visto lo visto, entiendo que los trabajadores no se fían de nadie, yo tampoco lo haría, aunque no faltan promesas de una solución al problema. Veremos. Vigilaremos.

Visto lo visto, también tengo la sensación que la Historia de la Real Fábrica es reflejo, en pequeño y en textil, de la historia de la Sociedad española, lo cual no sorprende, porque las instituciones no se hacen de piedras, sino de personas. Y las personas hacen patrimonio, cultura, arte y historia.

Visto lo visto, creo que si la Real Fábrica no sale del bucle en el que está atrapada desde hace al menos 3 siglos, no tiene sentido inyectar más dinero, porque es echarlo a un pozo sin fondo. Hay que solucionar la situación de extrema urgencia de los trabajadores, evidentemente, pero luego hay que desarrollar un proyecto de futuro, y lo puede haber, pero para eso tiene que haber apertura mental, de miras, de gente; tiene que haber colaboración, transparencia, comunicación; tiene que haber voluntad, humildad y orgullo, tiene que haber respeto a los profesionales, trabajo en equipo, horizontalidad, tiene que haber ilusión, pasión e imaginación, porque hablamos de ARTE.

Visto lo visto, la cosa no es fácil, no. Porque el mundo va a otro ritmo, porque hemos permitido que el mundo del arte y de la cultura se someta a las mismas reglas de mercado que cualquier actividad económica; porque la rentabilidad económica prima ante cualquier otro valor, tangible o intangible; porque la presión de  planes de empresa, de viabilidades, de presupuestos es tan grande que  muchas veces habrá que hacer de tripas corazón. Pero hay proyectos, hay iniciativas,  lugares y gente, que seguimos en la brecha, dispuestos a darlo todo para defender un oficio, un arte, un patrimonio:

Australian Tapestry Workshop (Australia)
Dovecot Tapestry Studio (Escocia)
West Dean Tapestry Studio (Inglaterra)
Cité Internationale de la Tapisserie  (Aubusson) Francia
Manufacture National de Tapisserie (Beauvais) Francia

Hay artistas que intentamos aportar nuestro granito de arena, que luchamos desde la trinchera de la supervivencia pura y dura por la continuidad de lo da sentido a nuestra vida.

American Tapestry Aliance (Estados Unidos)
European Tapestry Forum (Europa)
Asociación de Creadores Textiles (España)

Visto lo visto, creo que hay que hablar de “mala gestión”, porque si no, no se explica como una institución que ha recibido tanto dinero público, que además alquila espacios para eventos, que tiene encargos, no sea mínimamente viable. No digo que no necesite un apoyo, pero que sea eso, un apoyo.

Visto lo visto no se entiende como no hay más promoción de la Real Fábrica de Tapices como un punto más de referencia en el eje de los museos. Continente y contenido lo justifican de sobra. Me gustaría conocer en número de visitantes al año y su procedencia. Estoy casi segura que son más extranjeros que españoles.

Visto lo visto, creo que hay que hablar de abandono institucional, desinterés y omisión, porque si no, no se entiende como una vez más se permite que la situación llegue hasta este extremo, que los trabajadores están en el límite de lo soportable, que se ha creado una urgencia humana tan grande, que las relaciones laborales se hayan podido degenerar tanto. Un patronato tiene como una de sus funciones el control y seguimiento de las actividades de su “tutelado”. Ahí había cuentas y presupuestos, había auditorías anuales que alguien firmó, había planes de viabilidad que alguien aprobó, había cargos que se designaron para avalar el buen funcionamiento. ¿Y?

Visto lo visto, también hay que hablar de una desconexión entre el mundo dentro y fuera de la Real Fábrica, entre la pequeña comunidad de iniciados y la gente en la calle. Y eso es muy grave, como ya he dicho al principio. Como suele ocurrir muy a menudo, y aquí en España me parece que más a menudo que en otros lugares, el arte, la cultura, y el patrimonio existente se aprecia más desde fuera de España que desde dentro. Existe un mayor interés cultural, mayor curiosidad por saber, mayor disposición para aprender, fuera que dentro de España. Hace falta mucha pedagogía, mucha educación artística para que las futuras generaciones sean capaces de desarrollar criterios propios que les liberen de tener que seguir el dictado del mercado, también del mercado del arte y de la cultura.

Visto lo visto, ya no valen las estructuras jerarquizadas, ni los espacios estancos, el secretismo, la eterna mirada al obligo,…. ni las viejas dinámicas. Visto lo visto ya no valen las endogamias, y sobre todo ya no vale la arrogancia. La creación de un tapiz es un proceso en equipo en el que están involucrados diferentes profesionales. Todos y cada uno son imprescindibles, nadie es más importante que el otro, la importancia no la marca el lugar que ocupa cada uno en el proceso de producción, porque este proceso es un proceso integral que todos tienen que sentir como suyos. La implicación de cada una de las personas tiene que ser total y la recompensa económica y el reconocimiento tienen que ir en consonancia, no solo para los profesionales de hoy en día, sino también para las generaciones futuras si es que queremos que las haya. Si no, sigamos así y dentro de 5 años, cuando se jubile la ultima generación de tejedores, podremos cerrarlas puertas y cada uno con su conciencia sabrá qué hacer.

Visto lo visto, habrá que exigir a los responsables que abran procesos de consulta, de apoyo, de comunicación, de transparencia, de colaboración. Creo que el patronato no puede estar solamente en manos de tecnócratas, debe ser plural su composición, debe tener representantes del mundo del arte, y del arte textil; y del gremio de los tejedores, pero también de la ciudadanía, porque es un bien común y necesitamos conseguir lo que decía arriba: que la gente sienta este oficio, este arte y este patrimonio como suyo. De esta forma podemos generar un vínculo no solo con la Corona y con Patrimonio, que ya hemos visto que no es suficiente, sino con la gente, los madrileños, los españoles, la comunidad textil nacional e internacional….

Visto lo visto, hay que ser mucho más imaginativo. Es legítimo alquilar parte de las instalaciones para eventos diversos, se hace en muchos lugares, pero no debe desviar de lo que es el objetivo de la Fundación. Visto lo visto creo que hay muchas posibilidades por explorar, respecto de formatos de aprendizaje y formación, de más y menos duración, de más y menos profundidad; de residencias de artistas, textiles o no, nacionales e internacionales, para fomentar el intercambio y proyectos multidisciplinares; dinamizar la colaboración con artistas de otras disciplinas; exposiciones, talleres……

Visto lo visto, hay que reconocer la urgencia de un relevo generacional y la manera de cómo hacer atractivo este oficio para la gente joven. Nos quedan 5 años, mientras aún tengamos “a mano” las manos profesionales que necesitamos. Deberíamos aprovecharlas, estoy segura que se dejan aprovechar con gusto. Si hay algo que nos pasa a todos cuando llevamos muchos años dedicados a un oficio, cuando llevamos acumulando experiencia y conocimiento, es la preocupación por la sucesión, por encontrar las personas en cuyas manos dejar todo el saber hacer. La fórmula de las Escuelas Tallere puede haber funcionado, no estoy muy segura. Todos que hemos tenido contacto con este formato de formación, o con los Talleres de Empleo, sabemos que se han ido pervirtiendo con el tiempo hasta quedarse en un mero modus vivendi para muchos, no todos, pero muchs sí; un mero maquillaje de las estadísticas de paro. No sé si ha sido el caso de las creo que dos convocatorias que se llevaron a cabo en la Real Fábrica. Lo que pasa es que después, los pocos que pueden haberse quedado trabajando dentro de la Fábrica han sido los primeros que despidieron porque resultó más barato, claro. ¿Claro?

Visto lo visto creo que también queda pendiente investigar qué paso realmente en esta época del desmantelamiento de la Fundación de Gremios y la constitución de la Fundación Real Fábrica de Tapices. ¿Cómo se gestionaron y se gestionan los concursos y las adjudicaciones de trabajos de producción y restauración, cuales son los criterios, ¿calidad? ¿precio? Porque, disponiendo de un espacio como la Real Fábrica, ¿como es que se sacan concursos de adjudicación que terminan en manos privadas? ¿Porque resultan más baratas? ¿Protegemos un oficio y lo ponemos en valor o explotamos mano de obra sin mirar más allá de la cuenta?

Y así podría seguir, seguro que en los próximos días se me irá ocurriendo más preguntas. Los haré llegar a los miembros del patronato.

Y:

Visto lo visto me gustaría impulsar una petición pública y una recogida de firmas. ¿Alguien se anima a ayudarme?

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Una respuesta a De mal en peor… y ahora ¿qué?

  1. ulitasloom dijo:

    Muchísimas gracias! Gracias por toda la información histórica y todas tus reflexiones.

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